El campo de los Bassi
En las caballerizas de la familia Bassi, de estirpe italiana, el amor por el campo y los caballos se transmitía de generación en generación. Entre potreros y cabalgatas al pie del desierto, la vida giraba en torno a los animales, la tierra y las tardes largas de la zona de Copiapó.
Un campeón invicto
De esas caballerizas nació Jojay, hijo de PJ. Un caballo de carrera fuera de serie que ganó todas las carreras de su vida: jamás fue vencido. Su nombre corría de boca en boca y cada triunfo suyo era una fiesta para la familia y para todo el pueblo.
El adiós inesperado
En los años 80, Jojay fue envenenado por desconocidos. La familia lo enterró en el campo familiar, y su partida dejó una marca imborrable en copiapinos y pueblinos que habían celebrado cada una de sus victorias.
Un legado que vive
Décadas después, una descendiente de la familia inmortalizó su nombre creando Espacio Jojay: un lugar que refleja su espíritu e identidad, donde la nobleza del campeón vive en cada celebración.